viernes, 20 de febrero de 2015

¿ CUÁL ES TU ESTILO EDUCATIVO COMO PADRE? ESTILOS EDUCATIVOS PARENTALES Y CONSECUENCIAS.


Parece imposible que sólo dos aspectos puedan definir el estilo educativo de una familia. Está claro que no hay dos personas ni dos momentos iguales, no obstante, podemos definir una "norma general" que, a grandes rasgos, delimite esos estilos y a partir de ahí ver dónde nos ubicamos y hacia dónde deberíamos tender.

Los expertos en la materia (Erikson, Baumrind...) asumen que la autoridad, en sus dos extremos permisividad/restricción, y el afecto, también en sus dos extremos proximidad/distancia, son elementos suficientes para definir el tipo de familia y las consecuentes conductas infantiles.


Como siempre, cualquier extremo es malo. Un alto grado de autoridad o control limita la autonomía e iniciativa del niño y, al contrario, un bajo grado favorece la dependencia y la inseguridad. En cuanto al afecto, entendido como el interés en la educación y el bienestar del niño, está claro que un bajo grado merma la autoestima y la seguridad. El afecto excesivo da una posición de dominancia y agresividad difícil de controlar.

Los papás autoritarios suelen poner un gran número de normas que esperan que se obedezcan de forma estricta, sin dar cabida a explicaciones ni a muestras de cariño o afecto. Al contrario, los permisivos pecan por no imponer límites a las conductas de los niños y por lo tanto de un bajísimo nivel de exigencia para con ellos que tratan de compensar fomentando en gran medida el afecto y el cariño. Por último, las familias con estilo negligente son aquellas cuyos padres no tienen ni control ni afecto por los niños que tienen bajo su responsabilidad. 


Los papás asertivos o democráticos consiguen el equilibrio: controlan y limitan dando libertad y permitiendo el desarrollo de la autonomía del niño desde el afecto, entendido como tiempo, presencia y responsabilidad en su educación, atendiendo a sus necesidades.

El resultado del estilo educativo de la familia, según estudios anteriores, se ve reflejado en la pauta de comportamiento infantil:

Cuadernos de Educación, nº26. Familia, escuela y comunidad. Ignasi Vila

Es decir, padres autoritarios (que no con autoridad) tienen hijos conflictivos o irritables, los permisivos tienen hijos impulsivos o agresivos, los permisivos favorecen la dependencia y el despotismo y los democráticos suelen ver en sus hijos energía y carácter amigable. El modelo negligente es el más perjudicial para los niños. Llevado a su extremo puede tener consecuencias como las que vimos en Aterrador.

Es evidente que no se puede encasillar a nadie. Cada día, cada uno de nosotros puede pasar por los cuatro extremos sin que eso suponga un efecto inmediato en el carácter de nuestros niños. Sin embargo, lo que sí que hay que analizar es con qué postura nos identificamos más y buscar más pronto que tarde el acercamiento al equilibrio... o la democracia.

Sus consecuencias en cada estilo:




Y tú ¿¿de quién eres??

Fuente: Pasitodegigante.blogspots.com








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