jueves, 12 de febrero de 2015

SALUD BUCODENTAL: DIASTEMA, PROSTODONCIA Y SÍNDROME DEL BIBERÒN.




DIASTEMA
Se llama diastema al pequeño espacio entre dos dientes. Comúnmente se utiliza este término para referirse a la separación de los incisivos superiores. Sucede cuando hay una desproporción entre el tamaño de los dientes y la mandíbula. Puede aparecer como un signo de acromegalia aunque no es patognomónico.
Puede ser localizado o generalizado. Este último es frecuente en los niños debido a que los dientes temporales tienen menores dimensiones que los dientes permanentes. Este espacio aparece cuando hay una discrepancia hueso-diente positiva. En algunos casos es necesario realizar un tratamiento mediante ortodoncia.
En los cuentos de Canterbury, Geoffrey Chaucer hace referencia a la mujer con la separación de dientes. En épocas medievales y en ciertos folclores, este hueco se asociaba con mujeres lujuriosas o con deseos carnales muy por encima de la media.

PROSTODONCIA
La prostodoncia o prótesis dental es aquella rama de la odontología que se encarga de devolver la función, anatomía, fonación y estética alteradas del aparato estomatognático como consecuencia de la pérdida de uno o más dientes. Estas prótesis pueden ser prótesis fijas, como un puente, o prótesis removibles si se pueden quitar. También pueden ser parciales o completas según si comprenden un limitado número de dientes o toda la arcada respectivamente.
La prostodoncia es un artificio cuyo objetivo es restituir la función masticatoria, estabilidad en la relación oclusal, fonética y la estética. Ésta puede estar cementada, atornillada o mecánicamente unida a un diente natural, a un pilar implantado o a un diente en estado de raíz, pudiendo reemplazar una o múltiples piezas hasta la totalidad de las arcadas dentales.

SÍNDROME DEL BIBERÓN
El síndrome del biberón es un padecimiento común en niños de seis meses de edad hasta los seis años en las estructuras dentales que comúnmente llamamos dientes de leche, causado por la ingesta de líquidos endulzados por periodos prolongados.
Se caracteriza por destrucción del esmalte y la estructura coronaria. En algunos casos las caries son tan severas que causan fiebre, inapetencia y por consecuencia nutrición deficiente en los pequeños.
Se manifiesta primeramente en los molares superiores debido a la posición de la ingesta de los líquidos que generalmente es cuando el bebé está acostado boca arriba o ligeramente de lado. Se extiende posteriormente a los molares inferiores, los cuáles están protegidos un poco más por estructuras como la lengua y el tránsito constante de saliva.
Recomendaciones:
  • Lo ideal sería la eliminación del hábito del biberón nocturno. Se recomienda que después de la fase de amamantado materno se comience a utilizar un vaso entrenador.
  • Crear un hábito de limpieza. Primeramente la madre limpiará las estructuras (encías) con una gasa humedecida y así sucesivamente cuando los dientes vayan erupcionando y sea necesario sustituir este hábito por el uso del cepillo dental.
  • Crear en el pequeñito una conciencia de prevención, visitas al especialista dos veces al año y su cepillado tres veces al día. Esto, aparte de darnos la certeza de que tiene salud bucal, generará en los pequeños confianza en el odontólogo y los hará buenos pacientes en un futuro.

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