jueves, 26 de marzo de 2015

CARIES DEL BIBERÓN.




La caries del biberón es un término que describe una caries dental que se diferencia por ser un rápidamente destructiva y afectar a la dentición primaria o dientes de leche de niños de corta edad.

¿Qué es la caries del biberón?

Se presenta sobre todo en niños que son alimentados por biberón o leche materna prolongada o por el empleo del chupete impregnado en sustancias azucaradas.
Si el niño está constantemente tomando biberón o se le deja por la noche porque es la única manera de que se quede dormido, el azúcar se queda en los dientes y entonces las bacterias que habitualmente residen en la boca, convierten el azúcar en ácido.
Este ácido va disolviendo gradualmente el esmalte, que en el caso de los dientes de leche, son de una densidad inferior a una cáscara de huevo, y es ahí donde comienza la caries.
Los dientes que se afectan principalmente son los cuatro incisivos de leche superiores y las primeras muelas de leche tanto inferiores como superiores, los caninos inferiores se ven implicados con menos frecuencia. No se ven afectados normalmente los incisivos de leche inferiores, porque con el hábito de succión de los niños hace que el labio inferior proteja a estos dientes.
Esta caries de biberón se caracteriza principalmente por ser lesiones de rápida progresión en las superficies lisas de los dientes.
Las lesiones pueden incluso rodear completamente al diente, pudiendo decapitarse y quedando el diente a nivel de encía.
La lesión inicial suele ser una manchita blanca o punteado del esmalte al poco tiempo de salir los dientes, pronto cambian de color hacia un amarillo claro y se extienden hacia los lados y hacia abajo.
En los estadios avanzados de las caries de biberón, ya hemos dicho que por confluir las lesiones se produce la fractura de la corona del diente, involucrándose la raíz de los dientes, pudiendo dar lugar a  lesiones inflamatorias.
Si la caries de biberón no se trata a tiempo puede producir gangrena pulpar y hacer aparecer flemones en los niños.
Además, las caries de biberón puede tener otro tipo de consecuencias como son:
  • infecciones del diente; dificultad para el tratamiento, por lo grandes que pueden llegar a ser las lesiones y por la corta edad del paciente lo que en algunas ocasiones es necesario hacer el tratamiento total bajo efectos de sedación;
  • problemas estéticos;
  • dificultad para masticar;
  • dificultad para una correcta  pronunciación;
  • puede alterar la erupción de los dientes sucesores;
  • puede dar lugar a problemas de espacio que a la larga necesiten tratamiento ortodóncico.

¿Cómo pueden los padres prevenir la caries del biberón?

  • Luego de cada vez que coma, limpie las encías de su bebé con una gasa limpia doblada. Comience a cepillar los dientes de su niño en cuanto aparezca el primer diente. Limpie y aplique masaje en las áreas de las encías que no tienen dientes todavía, y comience a usar el hilo dental cuando todos los dientes de leche hayan erupcionado
  •  Nunca permita que su niño se duerma con un biberón con leche, zumo de frutas o líquidos endulzados. Y no impregnen el chupete con estas sustancias.
  • Evite llenar el biberón de su niño con líquidos como agua de azúcar y refrescos, zumos industriales.
  • Inspeccione regularmente los dientes de su hijo y comience las visitas de rutina al odontólogo cuando todos los dientes le hayan salido o a la edad de 2 a 3 años. Si cree que su niño tiene problemas dentales, lleve al niño al dentista lo antes posible.
Existen estudios que demuestran el paso de bacterias estreptococos mutans (relacionado con la caries dental) de la madre al hijo en los primeros meses de vida. Por esta razón se recomienda eliminar los focos infecciosos de la madre tratando las caries, limpiezas profesionales, enjuagues con clorhexidina e instrucciones de higiene oral.

¿Cómo se trata la caries del biberón?

Las lesiones provocadas por la caries del biberón necesitarán un tratamiento por parte del odontólogo.
  • En casos de lesiones pequeñas se podrán restaurar con obturaciones de composite, para que queden estéticas.
  • En el caso de lesiones mayores es necesario en muchos casos recurrir a la utilización de coronas o fundas para los dientes.
  • Habrá casos en los que, por la extensión de las lesiones, se precisará realizar tratamiento de pulpotomia (tratamiento del nervio de los dientes de leche).
  • E incluso casos en los que se deberá llegar a la extracción de las piezas dentales.
La extracción del diente del niño suele ocurrir cuando se ha producido la decapitación del diente.
Tras la extracción de los dientes de leche pueden producir movimiento de los dientes adyacentes y provocar problemas de espacio para los dientes definitivos.
Será necesario la utilización de mantenedores de espacio, que además de utilizarlos para no perder el espacio para los dientes sucesores, se pueden utilizar para resolver el problema estético que puede suponer la extracción de estas piezas dentarias a tan corta edad, ya que en el mantenedor se pueden colocar las piezas que faltan en la boca.

Fuente: Propdental

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