martes, 19 de mayo de 2015

A QUÉ EDAD COMPRAR UN MÓVIL A MI HIJO.






El Instituto Nacional de Tecnología (INTECO), aconseja retrasar la edad de comprar el primer móvil lo máximo posible.
Los expertos recomiendan esperar hasta la pubertad, 13-14 años, ya que ésta es una edad de más madurez y de mayores necesidades sociales de relación con sus iguales, por ejemplo quedar a través de grupos de whatsapp y no poder hacerlo, puede excluir al menor de una manera actual de relacionarse. Por otro lado, ciertas necesidades del ritmo de vida actual, trabajo de los padres, distancia al centro escolar, enfermedades de familiares, etc, pueden también volver aconsejable su uso.
Las estadísticas nos dicen que el 30% de niños tienen su primer móvil a los 10 años, el 70% a los 12 y a los 14 es habitual que ya el 83% lo tengan.
Siguiendo esta línea, en la que el consejo general para acceder al móvil se sitúa a los 13-14 años, debemos recordar que siempre es necesario un control parental, coincidiendo esta idea con la también planteada en el informe del Defensor del Menor sobre este tema.
Los riesgos de acceder antes al manejo de los móviles conectados a internet, son grandes para los hijos: ver invadida su seguridad y privacidad por un mal uso del mismo, el acceso a páginas inadecuadas para su edad, acoso y estafa… entre otros muchos riesgos, sin olvidarnos de la adición a los juegos a los que se puede acceder a través de descargas incluso gratuitas.
El regalo de móviles a nuestros menores es una práctica extendida, que puede generar disputas familiares por desacuerdo entre los progenitores. Se regalan en Navidad, en primeras comuniones, cuando se premian las notas… esto hace que el móvil se convierta en un juguete más, haciéndonos confundir a todos su verdadero uso y para que está creada esta herramienta de “comunicación”, incluso entre los adultos.
Para que los niños tengan un uso adecuado del móvil, los adultos deben comenzar a educar con el ejemplo y no estar conectados continuamente entorpeciendo la comunicación directa familiar. Hay que evitar esas escenas en que, ante una comida familiar, cada miembro atiende su whatsapp y lo justifica porque es una urgencia, o incluso al volante de un coche con el consecuente riesgo de accidentes. El móvil en infinidad de situaciones se entrega incluso en manos de niños de 5 ó 6 años para ” entretenerlos” y que dejen descansar, trabajar etc. a los padres.
El uso y la compra del móvil, debe estar consensuada analizando las necesidades y, por supuesto, edades de los hijos; el control parental es necesario y el ejemplo en el uso por parte de los mismos puede ser garantía para un uso responsable por parte del menor.
Si se decide comprar un aparto con acceso a internet, cámara de fotos y todos los extras que tienen hoy en día los aparatos más básicos, es responsabilidad de los padres la educación y control sobre un uso responsable.
Hagamos que El Niño vea en el adulto su referente a la hora de tener la autonomía que se debe ir otorgando, y que sea capaz de aprovechar la ventana abierta al mundo que ofrecen las nuevas tecnologías. Educar con el ejemplo en el uso, y hablar sobre los beneficios y peligros del mismo a los hijos, es labor de los padres e incluso educadores.
Debemos pensar que si no damos ciertas cosas a los hijos porque no tienen madurez suficiente para asimilarlas porque su organismo aún no ha llegado a la edad recomendada, por ejemplo en la alimentación, ¿por qué decidimos meter en sus mentes aquello que, por falta de madurez, no pueden asumir y encima no es necesario?.


Fuente: Isep Clinic Madrid.Cuca Fdz Maseda. Pedagoga.

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