martes, 18 de octubre de 2016

EVALUACIÓN LOGOPÉDICA DEL TEL.







Debido a la variedad de déficits que pueden presentarse en un caso de trastorno específico del lenguaje, y a la diversidad de problemas similares que deben descartarse diferencialmente, la evaluación del TEL es necesariamente compleja y abarca prácticamente todas las capacidades y habilidades relacionadas con el lenguaje y su adquisición. 

1. ÁREAS DE EVALUACIÓN RECOMENDADAS

Para poder establecer un correcto diagnóstico del TEL, la mayoría de investigadores y clínicos recomiendan evaluar las siguientes áreas:

Estado general del niño.

Como siempre, una práctica necesaria en la evaluación de las alteraciones logopédicas consiste en determinar el estado general del niño; es decir, conocer su grado de funcionamiento en general. De esta forma, podremos obtener una imagen amplia de sus capacidades y/o limitaciones, y evitaremos el error de centrarnos exclusivamente en el problema sin tener en consideración las circunstancias del mismo.
Además, en el caso del TEL resulta esencial conocer cuatro aspectos generales del niño, ya que son muy importantes para confirmar que efectivamente estamos ante un problema de este tipo, o por el contrario corresponde otro diagnóstico:
  •  El grado de desarrollo.
  •  La inteligencia.
  •  La existencia de posibles problemas neurológicos.
  •  El nivel de interacción social. 
Bases funcionales del lenguaje.

Otro aspecto que es necesario determinar para descartar la existencia de otros problemas que pudieran dar cuenta del retraso en el lenguaje, es que el niño no posea dificultades a nivel de bases funcionales:
  •  Audición: el nivel auditivo debe ser normal y no corresponder a una hipoacusia o sordera. Para ello, se emplearán los exámenes audiológicos pertinentes (generalmente llevados a cabo por un audiólogo u OTL).
  •  Bases bucofonatorias: igualmente, no deben existir problemas a nivel motor ni morfológico en los órganos bucofonadores, lo que se comprueba mediante los exámenes habituales.
Nivel de competencia lingüística.

Por supuesto, el grueso de la evaluación de un posible caso de TEL debe centrarse en el nivel de competencia lingüística que muestra el niño, y la relación entre este nivel y el que correspondería a su nivel de edad. 
Debido a la importancia de realizar un buen diagnóstico de este punto, y a la necesidad de comparar el nivel lingüístico encontrado con un nivel ideal, es conveniente tener en cuenta tres consideraciones:
  •  Es importante que los instrumentos empleados permitan una evaluación lo más amplia y general posible, de manera que se cubran todos los aspectos formales del lenguaje, tanto en comprensión como producción.
  •  Es recomendable emplear más de un instrumento, para evitar que posibles problemas en la aplicación del mismo conduzcan a un diagnóstico erróneo.
  •  Al menos uno de los instrumentos debería ser un test estandarizado de lenguaje, de fiabilidad y validez contrastadas, y que posea baremos adaptados a la población general española.
2. INSTRUMENTOS HABITUALES DE EVALUACIÓN

Documento Anexo, instrumentos habituales de evaluación. Enlace.

Fuente: Universidad de Murcia.

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